La tecnología usada de la manera adecuada
resulta beneficios para la educación y el entretenimiento de nuestros
hijos pero si no sabemos administrarla o dosificarla de manera adecuada
puede ser perjudicial y adictiva.
Tengo un niño de 10 años que muchas veces me sorprende. El ya no busca un diccionario cuando necesita saber el significado de una palabra. Para ello cuenta con Google y tampoco escribe la palabra que necesita, sino que entra al buscador de Google y elige el icono de búsqueda por voz y dcie "define ...." y listo "San Google" le muestra el significado de la palabra que busca. Ademas de eso se cuenta con páginas especializadas como el de la Real Academia española aunque el prefiere no complicarse y simplemente lo busca en "San Google".
En general el internet ha revolucionado la manera como nuestros hijos e incluso nosostros mismos aprendemos y pasamos el tiempo.

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En efecto PePe nosotros no teníamos tantas ventajas a la mano, nos costaba encontrar las cosas, en ves de San Google como menciones había el Pequeño larousse, que de pequeño no tenia nada y en realidad era todo un verdadero esfuerzo buscar las palabras, en cambio ahora es mucho más sencillo en contraposición debemos hacer más de lo que hacíamos antes, pues el nivel de competitividad que se enfrentan nuestros hijos es mayor al que teníamos nosotros.
ResponderBorrarLo mismo pasa con mis hijas, ya casi no ven los libros que le compramos para el colegio. Todo es google, es bueno, pero tiene sus limitaciones. A veces es bueno agarrar el libro y leerlo. A veces hay cosas que no hay en google, al menos no tan bonito ni tan bien explicado. Pero para ello, hemos tenido que prohirles usar el google. Fue todo un reto.
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